La realidad del teletrabajo

El 2020 ha venido cargado de retos que implican cambios en todas las facetas de nuestra vida, poniendo a prueba nuestra capacidad de adaptación.

Uno de esos cambios tiene que ver con la forma de trabajar. De un día para otro dejamos de coger el bus, el metro, el coche, la bicicleta…, de llegar medio dormido a la oficina y saludar con un bostezo al compañero o ese cafecito de media mañana… para pasar a encerrarnos en casa. Ese lugar al que deseamos volver después de una larga jornada laboral para descansar, pero… ahora lo que queremos es desconectar de él.

Todos estos cambios, propiciados por la Covid-19, nos han hecho pensar en aquellos compañeros que trabajan normalmente fuera de casa, en museos, bibliotecas, archivos… que aunque puedan o no tener un horario medianamente flexible, han de desplazarse cada día a su lugar de trabajo. Al contrario de los que podemos alternar trabajar desde casa por comodidad e ir a la oficina un par de veces a la semana para cambiar de aires y relacionarnos.

Por eso mismo nos preguntamos, ¿cómo lo estarán viviendo? ¿Lo llevan mejor los que están acostumbrados al teletrabajo o los que lo hacen por primera vez?

La experiencia de nuestros compañeros

En Nubilum contamos con perfiles muy heterogéneos, por eso hemos decidido charlar con nuestros compañeros sobre todas estas cuestiones para visibilizar la realidad del teletrabajo y conocer sus historias y experiencias.

La mayoría de compañeros tienen un horario establecido y, aunque muchos de ellos pueden trabajar de vez en cuando (un par de días a la semana) desde casa, tienen que cumplir un horario concreto. Trabajar en un archivo, catalogando piezas en un museo o gestionando libros y diversos documentos en una biblioteca universitaria implica realizar un trabajo presencial. Pero además, implica realizar reuniones con el equipo, llevar a cabo tareas de coordinación y supervisión y contacto con el público, entre otras acciones.

¿Es un trabajo que se puede realizar cómodamente desde casa? Obviamente muchas de estas acciones se han dejado de hacer por la imposibilidad de estar presencialmente, pero otras tareas, menos visibles al ojo del usuario, se han podido adaptar para desarrollarse desde casa.

“En estas circunstancias la presión psicosocial es tan abrumadora que todos los aspectos de nuestra vida están alterados y eso repercute en nuestro bienestar y nuestro desempeño laboral. “

Algunos de nuestros compañeros han podido cerciorarse de que su trabajo se puede desempeñar perfectamente desde casa, mientras otros echan de menos poder ir a la oficina. ¿Cuáles son las razones?

  • Usar las herramientas digitales y físicas del lugar de trabajo (muchos accesos están restringidos a conexiones privadas que impiden el acceso remoto sin autorización)
  • Retomar el contacto humano con sus compañeros
  • Mejorar la concentración

Para alguno de estos problemas hay claras soluciones, como dar accesos a través de VPNs privadas a los usuarios autorizados para poder trabajar en remoto con total seguridad. En cuanto a volver a ver a nuestros compañeros… las videollamadas no son suficientes, necesitamos vernos físicamente y eso no hay nada que lo sustituya. 

¡La concentración! El gran enemigo  del teletrabajo. Estar en un espacio que para ti es de relajación donde los niños están revoloteando a tu alrededor y tener que organizarte con tu pareja para que no se cree un caos a lo largo del día… no ayuda en nada a centrarse.

Las consecuencias del confinamiento en nuestro equipo

  • Cambio de hábitos: madrugones, turnos de trabajo para poder atender a los niños o encontrar el espacio perfecto para trabajar.
  • Valoración muy positiva del teletrabajo y, en algunos casos, deseamos incorporarlo más a menudo a nuestra jornada.
  • El reajuste de horarios y la conciliación familiar nos da una sensación de mayor dedicación a la jornada laboral, ya que es difícil desconectar
  • Aumenta nuestra necesidad social, deseamos relacionarnos.
  • Menos gastos en transporte o comer fuera de casa.
  • Organización muy estricta de toda la jornada.
  • El deporte y los descansos son fundamentales para poder liberar estrés y despejar nuestra mente y así seguir siendo productivos.
Els beneficis de poder teletreballar des de casa durant i després de la covid19
“Ahora veo muy duro el tener que volver a la rutina de vivir sin tiempo a nada y me gustaría que esta situación sirviera para que nos diéramos cuenta de que el teletrabajo es posible y es efectivo.”

El teletrabajo bien gestionado es la clave

En general, el teletrabajo visto desde una perspectiva de una situación de no confinamiento es muy positivo. Poder organizar tu día para trabajar, recoger a los niños del colegio o poder ir al gimnasio o la compra nos da calidad de vida, ya que ganamos tiempo de ocio.

La clave está en la flexibilidad, “voy 2 días a la semana a la oficina y 3 trabajo desde casa”. Pero no todos los trabajos pueden ser tan flexibles, por ello, debemos de potenciar aquellos que sí lo son, dejar de perpetrar los mitos como el “si trabaja desde casa va a ser menos productivo” y  apostar más por los empleados y su implicación con la empresa y los proyectos que desarrollan.